Empeoraron las condiciones de vida de las familias que viven en la pobreza e indigencia

24 de abril, 2026 - 21:32

La pobreza y la indigencia no se limitan a la falta de ingresos para alimentarse y costear los bienes y servicios básicos. También se manifiesta en las condiciones de vida: la familias pobres e indigentes viven en condiciones precarias, tienen menor acceso a la red pública de gas, de agua potable o a la red pública de cloacas, viven en mayor proporción en zonas inundables o cerca de basurales y sólo disponen de la cobertura médica del hospital público.

Es lo que surge de la medición del Indec Condiciones de vida de los hogares que muestra cómo viven 30 millones de personas, de los cuales 8,5 millones son pobres, incluyendo 1,8 millones de indigentes, en los 31 aglomerados que relevó el instituto del segundo semestre de 2025, en comparación con el resto de la sociedad, lo que marca un elevado grado de desigualdad social.

Además, en relación a un año atrás, si bien se redujo la pobreza y la indigencia, se acentuó la precariedad entre los que permanecieron en esas condiciones, como en el acceso a los 3 servicios básicos (gas, agua corriente y desagües) y la falta de acceso a algunos rubros básicos, como la cobertura médica de obras sociales o mutuales, por parte de las familias que permanecieron en la pobreza.

Así, la pobreza se potencia por un abanico de privaciones que van más allá de la insuficiencia de ingresos.

Del informe del Indec se desprende que:

  • Calidad de los materiales de vivienda: los datos del segundo semestre de 2025 señalan que “el 77,9% de las personas habitan en viviendas cuyos materiales poseen calidad suficiente”. Para las personas que se encuentran por encima de la línea de pobreza ese valor mejora y asciende a 83,9%. Pero desciende a 65,9% entre las personas pobres no indigentes, y al 51,8% en el de las personas pobres indigentes.

Un año atrás, entre los pobres era del 67,9% versus 65,9% un año después y 52,1% entre los indigentes versus 51,8% un año después.

  • Red pública de agua corriente: el 89,7% de las personas tiene acceso. Entre los no pobres, el acceso asciende a 91,1%. Y entre los pobres no indigentes, accede el 86,6%; y entre los pobres indigentes, el 84.3%.
  • Acceso al gas de red presenta una cobertura de 60,5% en la población total. En las personas que se ubican sobre la línea de pobreza ese valor asciende a 68,1%. En cambio, las personas pobres no indigentes acceden en un 41,5% y las personas pobres indigentes en un 30,7%.
  • Redes de desagües cloacales: el 69,5% de la población total cuenta con este tipo de desagüe. Los no pobres acceden a este sistema en un 72,6%. En tanto, los pobres no indigentes en un 59,8% y los pobres indigentes en un 59,0%.
  • La combinación de los tres servicios (gas, agua corriente y desagües) muestra un acceso del 47,1% de la población total. Los no pobres acceden en un 53,6%. En cambio, los pobres no indigentes y los pobres indigentes acceden en un 28,2% y 21,7%, respectivamente.
  • Un año atrás, el 44,1% de la población accedía esos servicios. Los no pobres accedían en un 59,1%, mientras los pobres no indigentes accedían en 31,5% (versus un 28,2% un año antes) y los indigentes en un 20,8% versus un 21,7% el año pasado.
  • Vivienda cercana a basurales: El 6,1% de la población total habita cerca de basurales. Entre las personas por encima de la línea de pobreza ese valor desciende a 5,7%, mientras que entre los pobres no indigentes es de 8.1% y entre los pobres indigentes, de 6.5%.
  • El 9,4% de la población total habita cerca de zonas inundables. Entre las personas por encima de la línea de pobreza ese valor desciende a 5,0%, mientras que entre los pobres no indigentes es de 7,8%, y entre los pobres indigentes, de 7,6%.
  • Zonas inundables: habita el 9,4% de la población total y alcanza al 6,5% de la población no pobre. A su vez, 15,8% de los pobres no indigentes y el 19,3% de los pobres indigentes habita en zonas inundables.
  • Cobertura médica: la combinación de tipo de cobertura médica entre los miembros del hogar muestra que, en el 52,1% de la población total, todos los miembros tienen cobertura de obra social, prepagas o mutuales. Esta proporción asciende a 67,7% entre los no pobres. Pero es de apenas el 23% entre los pobres no indigentes y de 11,3% entre los pobres indigentes.

En años anteriores, la cobertura médica entre los pobres era superior. En el segundo semestre de 2023 era del 31,3% entre los pobres no indigentes y del 13,0% entre los pobres indigentes. Y en el segundo semestre de 2024 del 28,3% y 13% respectivamente.

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