Conmoción por el caso Ángel López: “Nadie muere de bronconeumonía de un día para el otro”

23 de mayo, 2026 - 03:29

En una nueva audiencia por la muerte de Ángel López en Comodoro Rivadavia, el fiscal Oribones expuso detalles de la investigación y sostuvo que el niño falleció a causa de “una bronquiolitis y una bronconeumonía”, en concomitancia con un traumatismo craneoencefálico, todo ello en un contexto de presunto maltrato infantil severo.

Durante su intervención, el fiscal afirmó que la imputada, “sabía que Angelito López tenía una afección respiratoria”, además de conocer que el menor presentaba mocos, decaimiento y que estaba expuesto a agua fría y sucia, situación que —según indicó— agravó el cuadro de salud.

A raíz de ello, explicó que la Fiscalía decidió modificar la calificación del hecho. “Ya no en carácter de una no actividad, sería un tipo omisivo, sino a un tipo comisivo”, expresó ante el juez.

Oribones remarcó que “nadie puede morir por bronconeumonía de un día para el otro” y cuestionó la versión brindada por Altamirano y González, quienes habían señalado que el niño estuvo “en perfectas condiciones” hasta la noche anterior a su muerte.

“Dijeron que el 4 de abril había estado nadando y jugando en una pileta Pelopincho hasta las 12 de la noche. Es mentira”, lanzó el fiscal, quien aseguró que testigos señalaron que el niño estaba siendo castigado y que era “absolutamente imposible” que se encontrara en buen estado de salud.

Asimismo, indicó que entrevistó a la pediatra que recibió a Ángel el 5 de abril, a quien consultó sobre la sintomatología y la posibilidad de que una enfermedad respiratoria pudiera provocar la muerte en menos de seis horas.

“Lo que nos dicen Altamirano y González es que fue una muerte súbita. No existe muerte súbita cuando hablamos de una bronconeumonía. Esto es una muerte agónica”, sostuvo.

Según explicó, el niño presentaba síntomas previos compatibles con dificultades respiratorias, como disnea y falta de oxigenación, además de un marcado estado de decaimiento que —afirmó— ya había sido advertido semanas antes.

Etiquetas:

Volver