El 90% de propietarios de El Marquesado no quiere volver a sus casas ante el riesgo de derrumbe
1 de abril, 2026 - 23:06
Tras una reunión con autoridades -incluyendo a los secretarios Ostoich, Navarro, Hernández, el Intendente Macharashvili y la subsecretaria de Tierras- los representantes vecinales expusieron la gravedad de la situación, a pesar de los intentos del municipio por mostrar un panorama distendido.
La nota detalla la compleja situación de los vecinos afectados por inestabilidad geológica en El Marquesado, Los Tilos y Av. Mazaredo tras una reunión con autoridades y un ingeniero de IATASA.
Si bien los estudios preliminares sugieren que el cerro está estable, el ingeniero no dará un veredicto de habitabilidad hasta dentro de tres meses, lo que mantiene a las familias en vilo.
Los problemas varían desde la presencia de agua en Av. Mazaredo y el mal estado de las cloacas en El Marquesado, hasta la demolición inminente de algunas viviendas.
Al aire por Radiocracia, los vecinos rechazan la percepción oficial de “tranquilidad”, señalando que el 90% de los propietarios del Marquesado no desea regresar a sus casas, exigiendo al municipio un plan concreto y viable, más allá de las limitaciones económicas que reconocen.
El informe técnico y la estabilidad precaria
Un ingeniero de IATASA presentó un panorama preliminar de los estudios realizados. Las sugerencias técnicas incluyen rellenar las grietas del cerro y bajar tierra de la parte superior, con la recomendación de “no era recomendable modificar el peso ni en la parte de arriba ni en la parte de abajo porque en este momento era como que está estable la tierra”, comentó Patricia, vocera de los habitantes del lugar.
Sin embargo, el ingeniero advirtió que no puede dar un diagnóstico preciso sobre la habitabilidad hasta dentro de “tres meses más” de estudios.
Problemas específicos por barrio
Los representantes plantearon las dificultades particulares:
* Los Tilos: Se detectó que un pozo de muestreo arrojó tierra con humedad hasta los 12 metros, indicando “presencia de agua”.
* Av. Mazaredo: El agua sigue aflorando en las casas desde 2017. Una bomba extractora que funcionaba fue retirada, provocando que el agua ahora “está saliendo a los patios de las casas”. Además, varias viviendas de la avenida Mazaredo ya fueron intimadas a demolición por riesgo de derrumbe.
* El Marquesado: A pesar de las obras paliativas de la cooperativa que proveen agua provisional, se reportaron serias dificultades con las cloacas, obligando a romper calles, y hay casas con deterioro visible, incluyendo rajaduras y hundimientos en paredones.
Choque entre realidad y discurso oficial
Los vecinos expresaron su malestar por la percepción oficial de la tranquilidad. Se mencionó que declaraciones del secretario Ostoich sobre una reunión “muy satisfactoria” con carcajadas no caen bien a la gente, quienes viven en condiciones inseguras.
La vocera vecinal enfatizó: “no es seguro vivir en el Marquesado”. Aunque el municipio busca soluciones económicas, los damnificados no esperan recuperar el valor total de sus casas, sino “un norte posible, en un algo que nos vas a ofrecer”. Se estima que el “90% no está dispuesto a volver a las casas que están en el Marquesado”, sumado a la espera de 17 lotes vendidos por el municipio que también requieren respuesta.
La urgencia de las soluciones
Patricia señaló que las comparaciones con países como Japón son inalcanzables dada la capacidad de gestión local, donde “para taparte un pozo están cinco meses”. La falta de consumo por la falta de dinero en el bolsillo agrava la crisis comercial, y la gente se queda temporalmente por la falta de garantías de otra vivienda.
La expectativa es que el Gobierno, en un año electoral, libere “herramientas financieras para que cada uno de nosotros podamos defender nuestras actividades”, aunque la situación actual es “
